- Keiko Fujimori pediu unidade e reconciliação nacional em Lima, defendendo um governo tecnocrático de cinco anos caso vença.
- Roberto Sánchez, líder de esquerda, prometeu acabar com o “caos”, atacar corrupção e defender o equilíbrio de poderes, mantendo a autonomia do banco central.
- O fechamento de campanha reuniu milhares de apoiadores no Estádio Monumental, com postureios regionais e mensagens de oposição ao Fujimorismo.
- Sánchez recebeu apoios de ex-candidatos e figuras políticas, enquanto Fujimori contou com respaldo de Rafael López Aliaga e de aliados de seu partido.
- Ambos apresentaram pautas para segurança, educação e saúde, com Fujimori enfatizando combate à criminalidade e investimentos privados, e Sánchez propondo depuração policial, combate à impunidade e maior investimento público.
Keiko Fujimori y Roberto Sánchez cerraron sus campañas presidenciales en Lima ante grandes multitudes, a pocos días de la votación. Ambos discursos buscaron consolidar apoyos y fijar los ejes de sus propuestas, en un cierre marcado por la polarización entre derecha y izquierda.
Fujimori, de 51 años, ofreció un mensaje de unidad y reconciliación, asegurando que su eventual gobierno sería tecnocrático y de cinco años. Sánchez, de 57, atacó a su rival y prometió terminar con lo que llamó caos e impunidad, proponiendo un giro hacia un equilibrio de poderes.
El acto principal de Fujimori se llevó a cabo en el Estadio Monumental, el más grande del país. Sus simpatizantes llegaron con distintivos naranjas y carteles que citaban su lema de campaña, bajo un tono de defensa de la continuidad de un liderazgo fuerte y una agenda de seguridad.
Cierre de campaña de Sánchez se realizó en la misma ciudad, con un enfoque en su propuesta de restablecer el equilibrio de poderes y rechazar lo que llamó un modelo que favorece la corrupción y la impunidad. Sus seguidores conectaron con un mensaje de cambio frente al poder establecido.
Ambos candidatos recibieron apoyos de figuras políticas que no avanzaron a segunda vuelta. El ultraderechista Rafael López Aliaga respaldó a Fujimori, mientras que Sánchez obtuvo respaldo de varios exaspirantes y figuras de su coalición, buscando consolidar una plataforma alternativa.
En el plano urbano, Fujimori destacó la necesidad de un gobierno eficiente con técnicos calificados y afirmó que defenderá la autonomía del banco central para evitar inflación. Sánchez planteó fortalecer servicios públicos, revisar la seguridad y avanzar en una industrialización orientada a mayor valor agregado.
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